Páginas vistas en total

martes, 5 de abril de 2011

Barreras mentales

Las barreras mentales son todos aquellos contenidos que nos impiden rescatar la felicidad y valorar aquello que nos da la fuerza de sentirnos vibrar en lo que hacemos.
Cuando liberamos el impacto y seguimos el vuelo de la pelota, parte de nuestra energía es liberada hacia un objetivo. En ese momento único el vuelo nos devuelve una energía tan potente  como la que salió.
¡¡¡¿¿¿Es posible que ello represente gran parte de nuestra felicidad y abra un camino que merece seguir???!!!!!

Si.
Por eso el golf nos puede apasionar y despertar amor por lo que hacemos!

Las barreras mentales pueden venir desde afuera, desde la sociedad o desde adentro, factores karmicos que se presentan para ser derribados. Emociones negativas, creencias y mandatos culturales. Verlos y reconocerlos en nuestra mente es parte del trabajo interno del golf y mientras no los resolvemos estarán interfiriendo mas allá de nuestro buen swing porque así funcionamos como unidad.

Esa unidad que somos Energía, Emoción, cerebro, cuerpo. Un camino eléctrico, y cuando algo interferente sucede se interrumpe la coordinación neuromuscular mas allá de poseer una buena herramienta de swing.

Necesitamos aprender a jugar vacíos. Sin barreras, sin interferencias. El golf puede convertirse sin duda en una contemplación, en una práctica que nos libera de barreras y nos coloca en el punto de aprender a sentir la vida con mas intensidad.
Por eso si el golf nos hace felices, en buena hora.

lunes, 4 de abril de 2011

Pasión Aprendizaje y Desarrollo gradual

"La pasión en el proceso de aprendizaje es el camino del desarrollo del potencial.
De este modo los resultados se manifiestan, son los premios al rendimiento."

domingo, 3 de abril de 2011

Dejar huella!!!!!!

Venimos a esta vida con un camino, con un plan, el plan del alma.  También traemos muchas lecciones para aprender unidos también a muchos karmas que resolver.  La vida, un largo día de escuela.
 La vida, la cultura y la familia va creando una personalidad que no siempre coincide con este camino vocacional. Aquí es donde podemos comenzar a marcar distancia entre nuestra alma y la personalidad. Cuanto mas cerca están alma y personalidad mas felices somos y mas cerca de dejar huella en este plano.
Esta felicidad siempre va de mano del amor, a nosotros mismos y al entorno.

El dr. Edward Bach dijo que la enfermedad es la distancia entre alma y personalidad. Si la personalidad se pone al servicio del alma logramos nuestro camino.

Creemos que amar  a los otros es bueno, pero solo lo es si nos amamos a nosotros. Así nuestro amor que no es egoísmo se refleja y se proyecta hacia los otros en forma espontanea. No podemos dar lo que no tenemos. Pero si por mandatos o creencias nos esforzamos en amar a otros sin hacerlo hacia nosotros mismos entramos en un camino de desvalorización personal que impide el desarrollo de potencia.

Pasamos la primera parte de nuestra vida creando este camino vocacional, buscando y creando una identidad propia,  un individuo, una energía indestructible que trasciende nuestro cuerpo. Conscientes de ello la segunda parte de nuestra vida es devolver lo recibido en el entorno, ofreciendo nuestro don al servicio de la humanidad, eso nos hace plenamente felices. Eso es dejar huella.

Solo el camino vocacional nos da el poder verdadero de valorarnos por lo que somos, y no por lo que tenemos. Por eso podemos TENER mucho  pero no valorarnos nada porque sentimos que no somos.

Tenemos muchos maestros dejando huella en el entorno del golf.

Admiro profundamente a Roberto De Vicenzo, a Lorena Ochoa hay muchos mas referentes en nuestro deporte. Me gustaría que alguno de uds. que lee este artículo que es solo un pensamiento al azahar comparta la maestría, el don de alguno de sus maestros.
Se que hay muchos que no han llegado a hacer numero 1 del mundo, como Lorena o el mejor en su tiempo,  como Roberto, sin embargo hay callados maestros en muchos clubes sin duda con excelentes trayectorias profesionales logrando su vocación y transmitiendo su enseñanza y que cada uno a su modo esta dejando huella.

Cuando un profesor aspira al desarrollo personal del alumno y eso lo alegra, le da felicidad,  ese profe ya tiene una gran  maestría ya esta dejando huella en su alumno.

Los mejores maestros son aquellos que no se guardan nada, aquellos que no temen ser superados por sus alumnos. Siempre los alientan a mas,  saben transmitir coraje, sensaciones y amor por lo que se hace.