"Es significativo reconocer la diferencia entre emociones y sentimientos. La felicidad y la alegría, la gracia, la paz interior que surge en "la zona" no son emociones son sentimientos y corresponden a la conciencia Almica. Cuando entramos en la zona, jugamos desde el alma! Y esto es verdaderamente significativo y creo profundamente que esta conexión es lo único que nos permite lidiar con la presión. Porque el único afectado con la presión, es el ego. El ser disfruta y está desapegado de los resultados. Por eso la Meditación que llega a la presencia del espíritu vaciándonos..... potencia "la zona"
Pero pocos entrenan "La Zona" porque no se sabe que es la ZONA, y se la define como un estado extraordinario de concentración y centramiento donde todo fluye. Pero es mas que eso y es relevante entrenarse en esta profunda zona del ser, mas allá del ego, de la personalidad. Ya el Dr. Edward Bach definió que la enfermedad es la distancia entre alma y personalidad. Las emociones son de la personalidad y la personalidad, el ego, es efímero por eso teme y su emoción fundamental es el miedo. El alma vibra a través de sentimientos, alegría, felicidad, gracia y paz interior. Las emociones se mueven, los sentimientos son estables. Por eso es importante entrenar la meditación. Meditar es estar en contacto con el alma, el alma no muere con nuestro cuerpo físico, esa es la clave de la ausencia de miedo en la Zona. Y la invulnerabilidad ante la presión de competencia. O acaso, no hemos tenido la experiencia de que cuando abordamos la Zona, ni siquiera se nos pasa por la mente un pensamiento, si ganamos, si perdemos, es irrelevante; porque lo único que importa es la dicha de disfrutar lo que sucede. ¡Estamos jugando desde el alma!, estamos en el presente. El tan AQUÍ Y AHORA. Y ello, es un sentimiento genuino, UN ESTADO, presente, presencia. Siempre esta adentro nuestro es inalterable e indestructible pero estamos entrenados por la sociedad y la cultura para estar fuera, afuera del estado, en la personalidad, en el ego y en las emociones.
Somos seres multidimensionales y cuando jugamos desde la ZONA, jugamos desde la quinta dimensión del amor incondicional. Estabilizarla requiere un compromiso de amor con uno mismo. Y mientras ganar sea una necesidad del ego, la zona se hace esquiva.
Mi consejo para estabilizar LA ZONA, es cultivar el núcleo del ser a través de la relajación y la meditación, y hacer coincidir los deseos de la personalidad y los deseos del alma y ese es el trabajo que abordo en las metas de un jugador. Es la clave.
En la Zona se da un equilibrio perfecto de los dos hemisferios, izquierdo y derecho. No es que tenemos que estar en uno o en el otro hemisferio ninguno de los opuestos resuelve el conflicto. La salida siempre es por el centro. El camino del medio
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